jueves, 12 de marzo de 2009

J.J. Junieles y el tema del Doppelgänger


J.J. JUNIELES
Y EL TEMA DEL DOPPELGÄNGER [1]


“…Como si sus pies caminarán junto a una equívoca sombra”
Dèja Vu.
John Jairo Junieles


Por: Rogers Montt Torres
Programa de Lingüística y Literatura
Universidad de Cartagena de Indias


En la historia del arte y la literatura se encuentra con frecuencia la referencia sobre el tema del doble y su uso como recurso literario y artístico. La obra de arte, por sí sola, presenta una manera distinta de autopercibirnos, desdoblando todo cuanto se observa en nuestro mundo posible, y posibilitando la existencia de un mundo alterno, gracias al poder de la palabra.

Frecuentemente, la figura del doble es utilizada por artistas para mostrar la dualidad del ser humano, para hacer visible los lados opuestos que lo componen y la confluencia que se produce entre estas dos cargas que lo habitan y que son, en definitiva, su esencial primordial. Es decir, tanto el Bien como el Mal son fuerzas internas, inseparables e irreductibles, contra las que se lucha a diario. Estas dos categorías coexisten intrínsecamente en la dualidad más esencial de todo ser vivo, es decir dentro de la doble categoría nacimiento-muerte; Sin embargo, para el hombre es una situación trascendente que se convierte en base primordial para la constitución del yo conciente. Esta dualidad, dice Ramón Cotarelo García (2004),

“condiciona el quehacer del ser humano y el modo en que éste lo juzga o interpreta; afecta no al mundo físico, natural, material, externo, sino al mundo con los seres humanos qua humanos, al mundo vital, al Lebenswelt, que tanto gusta en las ciencias sociales”.[2]

Es decir, esta sensación bipolar experimentada por nosotros convierte a nuestra experiencia de vida en un recorrido fugaz pero consciente, contra el que se batalla buscando atraparlo y detenerlo en el tiempo, intentando reducir nuestra sensación de vacío, soledad e imperfección, para así poder, por lo menos, contemplar la belleza de la Vida a través del arte. Es por esta razón, en ese sentido, que este recurso literario ha sido bastante significativo para la creación artística, pues a través de él, el hombre ha indagado sobre su propia existencia e identidad y ha podido responderse algunos interrogantes que lo angustian desde siempre.

Por otra parte, volviendo al tema del doble, se han rastreado sus raíces desde mucho antes del Romanticismo. En esta época, el tema aparece prefigurado en las llamadas Sosias[3] o gemelos, y su manejo se caracterizó por poseer un sentido cómico, algo caricaturesco, en las escenas narradas. No obstante su antigüedad, todavía sigue siendo una herramienta esencial para la literatura, y por eso se pueden encontrar grandes obras como en Los elixires del diablo, de E. T. A. Hoffmann, La sombra de Hans Christian Andersen e, incluso, en épocas modernas, en Borges y Yo de Jorge Luís Borges; en cada una de estas obras se observa con mayor detalle una a una todas las características de este tema literario, que duplican la personalidad humana para maximizar su sentido ontológico.

La duplicación o bilocación interesa desde siempre a la crítica literaria, y es por esta razón que, luego de leer la obra del escritor de Sincé (Sucre), John Jairo Junieles, se pudieron encontrar algunos rasgos propios del tema anteriormente planteado que movieron a realizar este estudio. Este recurso es uno de los elementos que hacen aún más interesante la lectura de este poeta; con esto se propone realizar un análisis a la obra de este escritor sinuano para mostrar la manera cómo se percibe la existencia de un mundo alterno en cuyo interior se hace ilusoria su propia existencia. Para esto, antes de entrar de lleno en el tema, es preciso acercarnos nuevamente sobre algunas cosas tal vez conocidas sobre este escritor y que son ineludibles para poder entender el tema:

John Jairo Junieles nació en 1970 y desde antes de su gestación su vida ya estaba marcada por la tragedia: su madre, mucho antes de nacer él, da a luz a un varón al que le pone por nombre John Jairo; por desgracia, el recién nacido llega al mundo con el cordón umbilical enrollado al cuello y, a pocas horas de haber nacido, el neonato muere por asfixia.

El pequeño John Jairo (no el fallecido, y aquí comienza el extrañamiento[4]) llega a saber sobre la historia del hermano muerto. La impresión experimentada fue tan impactante, que aún en la actualidad se puede observar en sus escritos la agonía desesperada por el ahogo que le produjera el trágico suceso. Es un ahogo que quiere retransmitir y que lo obliga a valorar cada partícula de oxigeno que respira y que le produce una sensación de vacío en su existencia que intenta llenar con palabras. Sobre esto último dice Manuel Guerrero (2007), Psicólogo de la Universidad de Los Andes y Docente de la Universidad Javeriana, que “Esta es una situación habitual en muchos lugares del mundo, pero no deja de ser extraña; sobre todo, porque consideramos que de alguna manera tangencial esto incide sobre la construcción del aparato psíquico del hijo sobreviviente”.[5]
Luego de experimentar un suceso como ese, el niño con capacidades artísticas innatas, sufre una especie de revelación que le ayuda a percibir la realidad de manera distinta a los demás. El mismo Junieles, en entrevista publicada en la página Web Letralia: Tierra de letras, nos dice que su amor por la escritura permanece estrechamente ligada a la obsesión que le produjo la experiencia de vivir y sentir que su hermano no pudo ver su sombra. A continuación un fragmento de la entrevista:
Entrevistador: — ¿Qué experiencia personal, fantástica, extrema o epifánica ha tenido usted que quisiera narrar?
Junieles: —Casi todo lo que he escrito es sobre algo que he perdido, en ese sentido, quisiera escribir una historia a partir de mi hermano muerto al nacer, que se llamaba como yo, y que mi familia sepultó en el patio de mi casa en Sincé, Sucre, en el Caribe colombiano. Ya hay un cuento corto donde me aproximo al tema, pero espero desarrollarlo todavía más. No es con las palabras, sino con los silencios que damos forma a lo impronunciable. Es misterioso este hábito de forjar palabras como espejos, donde los hombres descubran en otros aquello que se ocultan a sí mismos.[6]
Es esta sensación de pérdida la que lo mueve a seguir intentando llenar con palabras aquello que lo desocupa, y es ese forjar palabras como espejos lo que le ha hecho construir un mundo alterno en el que busca darle de nuevo vida a su hermano. Esto puede verse con claridad en el texto Donde Abrahan Zacarías López Penha medita el tiempo frente al río Magdalena. Barranquilla, 1903, cuando afirma que “…Tal vez las cosas que perdimos / en realidad juegan a esconderse, / sólo para que descubramos / toda la falta que nos hacen.”.[7] También en Temeré por mí al final de estas líneas, nombre del poema que titula al poemario, se evidencia esa sensación de soledad y de culpa que padece el autor. El yo lírico afirma que “Donde quiera que se encuentre habrá una parte / suya que no estará con él… Sé también que cuando pienso en él, / como ahora, / frente al espejo, / él / está más sólo”[8]. Ese último pronombre “él” adquiere una doble significación: se refiere a dos sujetos que se amalgaman mediante el uso de la palabra. Es decir, la soledad del hermano muerto es la misma que el yo lírico experimenta personalmente.

Es esa misma falta la que lo agobia y la que lo ha hecho construir una imagen alterna de sí en su hermano o viceversa, de su hermano en él. Además, es una perdida que se convierte en pregunta que busca solucionar, pero de la que la jamás obtiene respuesta por ser una pregunta inconstante. El mismo artista se pregunta: “¿Y si sólo fuéramos sombras de lo que sucede en otro sitio?, Quién está ahí respirando adentro”[9]; es como si su materialización fuera sólo un reflejo de otra vida, como si John Jairo fuera sólo el eco de su hermano en otro tiempo. Esto es expresado por el yo lírico de la siguiente manera: “Que incluso los que no me conocen / no noten que también llevo gusanos”.[10] La palabra gusanos representa la división de su ser, y la conversión de su propia figura en la del hermano como una forma de reproducirse o duplicarse.

El poeta, conciente de esa imposibilidad de respuesta, y de su lucha existencial y ontológica contra esta dualidad inseparable, expresa con resignación a esta obsesión autoconciente, en Lejos de Nueva Inglaterra que “Yo también soy esa espina que me avisa / que estoy vivo”, una conciencia que le recuerda que su existencia es sólo una consecuencia de la primera pérdida, es una voz que al oído le recuerda lo afortunado, o desafortunado, que ha sido su supervivencia. Dice además, “mi hermano solloza y reclama por / aquello que desde el principio le fue negado”, comprobando con estas palabras su sensación de extrañeza por aquello que no es suyo, aquello que pertenece al hermano y que ocupa hoy otro cuerpo, su propia vida. El poeta termina por preguntarse con lucidez, “…Cómo le explico a mi hermano que dos hombres no / pueden llevar la misma sombra”,[11] intentando exorcizar las fuerzas que los unifican, temiendo tal vez enfrentar el destino que acaso pudo tocarle en el pasado.

La imagen del hermano muerto de John Jairo Junieles es recurrente, muestra cómo aquellos sentimientos inmemorables jamás permanecen ocultos del todo. Por el contrario, habitan en la persona misma permitiendo que el escritor sufra una especie de desdoblamiento por medio de la palabra. Al respecto afirma Carlos Correa Angulo en Ironía y Soledad: Un desajuste ontológico (2007) que el personaje poético

“…pierde el dominio de sí mismo y experimenta el cambio total y crucial. Ocurre un desdoblamiento del personaje. Este se divide hablando de sí mismo con objetiva frialdad e indiferencia ante la tragedia de un ser, mudo, solitario, de él mismo reflejado en el espejo”[12].

Sin embargo, antes presentarse un desdoblamiento en la obra poética de Junieles, lo que sucede es lo que se conoce con el nombre de Doppelgänger: una especie de repetición física, material, de una persona en particular, a la que no se le conoce doble, hermano gemelo ni parecido alguno; es un fenómeno óptico sobrenatural que hace que una persona sufra una bilocación, compartiendo el mismo espacio histórico-temporal con su otro yo, y que en algunas culturas de Irlanda e Inglaterra lo relacionan con la inminente muerte de quien refleja la imagen. Junieles siente esa fragmentación y la transitoriedad de su existencia; acaso por esta razón a veces busca con desespero la posibilidad de cambiar su identidad, su nombre e incluso cambiarse a otra persona más para encontrar el sosiego que necesita. Es una búsqueda desesperada y agónica como si el yo lírico sintiera la fuerza del cordón que aprieta su cuello y lo asfixia. Es una indagación que se hace, inclusive, desde dentro del poema mismo. Basta leer frases como “En alguna línea, ahí detrás, me busco”[13] del poema En alguna línea, ahí detrás. O, por su parte, como lo expresa en Yo busco un nombre para un dolor cuando el yo lírico dice “una queja antigua / tan vieja como yo mismo / que sea mi más propio nombre”…como un nombre no pronunciado / como una dicha no permitida”.[14]

Junieles relaciona muchos de sus propios escritos acercándolos intertextualmente por el mismo hilo conductor trágico. Llega este escritor a ser tan reiterativo sobre el tema de la duplicidad, que el desdoblamiento sufre algunas transformaciones pero que pueden ser igualmente rastreables. Por ejemplo, el tema del hermano y su pérdida puede verse por igual en el poema Todas las sangres. En él, Junieles sigue mostrando al hombre incompleto que se siente ser, pero todo esto trasladado al tema del poema mismo. El yo lírico dice “Este verso / encierra uno que no pudo haber sido / y ya no fue”. La fuerza de la falta y el desconcierto son tan inmensos, que el yo lírico termina por ceder ante el tema del hermano. Por eso se pregunta inmediatamente, “Cuántos otros he dejado de ser / para ser esto que soy ahora / Quién es Junieles acaso una herida / que mana una sangre ajena”.[15]

Es un tema que recorre toda la obra, tanto poética como narrativa (para ello léase Con la luz que me queda basta, por ejemplo) que ayuda a vislumbrar un mundo creado por el escritor para escapar de su realidad sufrida. Un sufrimiento que hace que su Doppelgänger se perciba de la misma forma que el escritor y que hace de su escritura, además, un interesante recorrido por un mundo extraño y sobrenatural.

Con este interesante tema sobre el doble, finalmente, el autor nos invita a leer otros poemas como Una Vieja historia, Para una sombra cualquiera entre otros más, para que se pueda percibir con mayor detalle esta dualidad presente en la obra de este escritor colombiano. Cada una de ellas muestra las variadas formas de representar su sensación de vacío y extrañeza, cómo éstas son percibidas por él, además de evidenciar la manera cómo hace de su vida una constante indagación sobre la el ser humano. Pareciera que a Junieles no le bastara con ser él mismo, sino también su hermano.


BIBLIOGRAFÍA

Guerrero, Manuel. A la sombra del hermano muerto. Análisis del cuento: El Naranjo. 2007. Página 1. Artículo sin publicar.
Definición de Doppelgänger, tomado de: http://es.wikipedia.org/wiki/Doppelg%C3%A4nger
Definición de Sosias, tomado de: http://es.wikipedia.org/wiki/Sosias
Cotarelo García, Ramón. La interpretación literaria del conflicto fundamental del ser humano: sobre la figura del doble en la literatura. Tomado de, El Catoblepas, revista crítica del presente, en http://www.nodulo.org/ec/2004/n034p18.htm.%20Número%2034. Diciembre de 2004. Página 18.
Guerra Tatis, Gustavo. John Jairo Junieles: Todo lo que escribo es sobre algo que he perdido. Letralia: Tierra de letras. Año XII. Número 175. En http://www.letralia.com/175/entrevistas03.htm
Correa Angulo, Carlos. Ironía y soledad: un desajuste ontológico. Universdad de Cartagena. 2007
Junieles, John Jairo. Papeles para iniciar el fuego. Alcaldía mayor de Cartagena de Indias, Instituto Distrital de Recreación, Cultura y Deporte. Cartagena – Colombia. 1993
________________. Temeré por mí al final de estas líneas (prosa poética). Editorial Lealon. Medellín - Colombia. 1995
________________. Con la luz que me queda basta. Alcaldía mayor de Cartagena de Indias, Secretaría de Educación y Cultura Distrital. Editorial Lealon. Medellín – Colombia. 1996
________________. Canciones de Un barrio de la frontera. Alcaldía Mayor de Bogotá D.C., Instituto Distrital de Cultura y Turismo. 2002
________________. Alfabeto del fantasma. Rosebud Ediciones. Cartagena de Indias – Colombia. 2007.
[1] Doppelgänger es el vocablo alemán para el doble fantasmagórico de una persona viva. La palabra proviene de doppel, que significa "doble", y gänger, traducida como "andante" (el doble que anda). Su forma más antigua, acuñada por el novelista Jean Paul en 1796, es Doppeltgänger, 'el que camina al lado' (Molina Foix: 10-11). El término se utiliza para designar a cualquier doble de una persona, comúnmente en referencia al "gemelo malvado" o al fenómeno de la bilocación de éste y además, según creencia Irlandesa e Inglesa, es la visión que tienen los familiares o conocidos, momentos antes de que la persona original muera.
Sobre el mismo vocablo dice Carlos Castillo López que “…el vocablo doppelgänger se traduce como "contrafigura", aunque significa algo más: una mitad que se encuentra y sin la cual estaríamos incompletos, faltos de algo más que una figura contraria, un orden de aspectos más allá de lo físico y con relación al alma”. Historias de palabras. La revista Peninsular. Edición 641 del viernes 1 de febrero de 2002. Mérida, Yucatán, México Martes 1 de Abril de 2008. encontrado en http://www.larevista.com.mx/ed641/opi8.htm
[2] Cotarelo, García Ramón. La interpretación literaria del conflicto fundamental del ser humano. Encontrad en Revista Crítica del presente El Catoblepas. Número 34. página 18. 2004.
[3] Se denomina Sosias a la persona que tiene mucho parecido o similitud con otra, hasta tal punto que pueden llegar a confundirse. La palabra proviene de la obra Anfitrión (Amphitruo) de Plauto, en la que Mercurio se hace pasar por Sosias, el criado del general Anfitrión, para ayudar a Júpiter a seducir a Alcmena, esposa del mismo general. Tomado de http://es.wikipedia.org/wiki/Sosias.
[4] Entiéndase este concepto como la forma de lograr que las cosas que se perciben se conciban de manera extraña por el receptor.
[5] Guerrero, Manuel. A la sombra del hermano muerto. Análisis del cuento: El Naranjo. 2007. Página 1. Artículo sin publicar.
[6] Tatis Guerra, Gustavo. John Jairo Junieles: Todo lo que escribo es sobre algo que he perdido. Letralia: Tierra de letras. Año XII. Número 175. En http://www.letralia.com/175/entrevistas03.htm. (la cursiva es mía)
[7] Junieles, John Jairo. Alfabeto del fantasma. Rosebud Ediciones. Cartagena de Indias – Colombia. 2007. página, 111
[8] _______________. Temeré por mí al final de estas líneas (prosa poética). Editorial Lealon. Medellín - Colombia. 1995. pág.: 62
[9] _______________. Papeles para iniciar el fuego. Alcaldía mayor de Cartagena de Indias, Instituto Distrital de Recreación, Cultura y Deporte. Cartagena – Colombia. 1993

[10] Ibid. Pág.: 13
[11] ____________. Canciones de un barrio de la frontera. Alcaldía Mayor de Bogotá D.C., Instituto Distrital de Cultura y Turismo. 2002

[12] Correa Angulo, Carlos. Ironía y Soledad: Un desajuste ontológico. Universidad de Cartagena. 2007
[13] Ibid. Pág.: 64

[14] Ibid. Pág.: 25
[15] Ibid. Pág.: 28